Park Tower
Una colonia de 180 hectáreas solo cuenta con un parque, todo parte de ahí...
El proyecto interviene un edificio comercial existente, añadiendo uso habitacional y un parque en el segundo nivel. De esta manera, el proyecto trasciende lo arquitectónico, abordando aspectos sociales, urbanos, naturales y culturales de la zona.
La intensidad urbana y el equilibrio son claves en la conceptualización del proyecto, generando imágenes dinámicas que resaltan la identidad de la colonia y fortalecen su tejido urbano y cultural.
DENSIDAD
Abordamos la cuestión urbana al densificar la colonia e incentivar la convivencia, ajustando la intensidad urbana mediante nuevos usos y la creación de un espacio verde, mejorando los entornos urbanos.
En cuanto al metabolismo urbano, reutilizaremos los desechos del edificio y captaremos agua de lluvia tanto para recargar los mantos freáticos como para el cultivo en el parque (agricultura urbana). Los residentes de la colonia cultivarán el parque, fortaleciendo la identidad local y fomentando un sentido de pertenencia en la comunidad.
DIAGNÍSTICO + CONTEXTO URBANO
Al analizar el contexto de la colonia, identificamos un déficit de vivienda, numerosas casas abandonadas y la existencia de un solo parque, el “José Clemente Orozco”.
Desde 2012, el proyecto “Mejorar Sta. Tere” busca revitalizar la colonia, renovando el parque y promoviendo acciones comunitarias junto con el gobierno. Nuestra propuesta se alinea con esta iniciativa, contribuyendo a su desarrollo.
En cuanto a la densidad, identificamos tres factores clave: el déficit de vivienda, en contraste con los terrenos baldíos y vacíos urbanos.
El segundo y tercer factores revelan un mercado desatendido de vivienda vertical de clase media, lo que impacta directamente la densidad. Esto refleja un cambio socioeconómico en las formas de habitar una de las colonias más antiguas de Guadalajara.
La demanda de viviendas más pequeñas nos permite aumentar la densidad de la zona y recuperar el crecimiento demográfico, que ha disminuido entre 1990 y 2010.
Esto también reduce los trayectos de quienes trabajan en la zona, dado que el uso de suelo predominante, después del habitacional, es el comercial, lo que tiene un impacto positivo en el medio ambiente.