Villas SMO
2020
La Laguna de Santa María del Oro hace más de dos millones de años era un volcán que ahora forma parte del Eje Neovocánicohace pero tuvo una transformación geológica trascendental de forma súbita donde una erupción desplomó la parte superior del volcán hacia el interior de su cavidad generando un caldera que con la acumulación del agua por lluvias y ríos subterráneos generó el espejo de agua que conocemos hoy.
Las Villas SMO se integran al paisaje mediante un ejercicio de sustracción y fragmentación volumétrica. Al renunciar a la masa monolítica, el proyecto se escalona rítmicamente hacia el lago, emulando la lógica geológica de la caldera: el paso de lo cónico a lo cóncavo.
En la cuestión formal, esta intención también reduce la incidencia visual del edificio por mitad por lo que intenta ser menos invasivo ante la vista del paisaje. Esta transformación 'en negativo' equilibra los llenos y vacíos, convirtiendo la arquitectura en una cierta representación de los estratos del cráter.